Vuélese la barda… ¡a Mazatlán!

La parafernalia del béisbol en la Perla del Pacífico

Mazatlan hits a home run

POR DARÍO ZARCO

¿Cómo describir una pasión? ¿Qué imágenes o palabras podrían expresar el fervor por un deporte? Con las piernas bien plantadas y la mirada fija, un guerrero pa rado en un montículo ajusta su gorra, voltea alrededor y escupe tabaco de mascar. El público está en silencio. El aire caliente sopla en su rostro mientras espera a que le lancen la bola. Con un bramido, el pitcher dispa ra hacia él como si su vida dependiera de ello y la bola se acerca en cámara lenta, se hace grande y zumba casi golpeándolo, de no ser porque responde con un batazo en seco que quita a todos el aliento, desde las gradas hasta el dugout, reventando la pelota que se va, se va, se fue… a la Perla del Pacífico, a Mazatlán, ¿a dónde más?

LA PERLA DEL PACÍFICO
La reina del diamante de béisbol

Como cualquier pasión, el béisbol tiene facetas misteriosas que lo hacen un tema escabroso, casi intocable, entre los gran des conocedores del deporte, quienes guardan datos históricos a manera de pruebas para refutar, con la última palabra, el origen del “rey de los deportes” en nuestro país. Nadie sabe con exactitud dónde ni cómo empezó, y a pesar de que son varios los estados de la República (en su mayoría frente al mar) que luchan por su paternidad, lo cierto es que todos ellos tienen argumentos suficientes como para gritar “¡Play ball!”. La tradición del béisbol se remonta hacia finales del siglo XIX, pero de esta nebulosa histórica se desprende una versión que data de 1847 y que cuenta que de los barcos estadounidenses an clados frente al puerto de Mazatlán bajaron unos soldados a practicar béisbol en plena intervención, sólo para matar el tiempo.

 Hoy en día, el equipo de Los Venados de Mazatlán son quienes continúan con esta historia, y el cúmulo de victo rias no se reduce a los títulos obtenidos, a las finales disputadas ni al hecho de ser el primer equipo campeón de la Liga del Pací fico. Son muchos los peloteros que han formado sus filas y desde hace años han impuesto récords personales consolidando el alma del equipo y la personalidad de los ciudadanos de Mazatlán como orgullosos seguidores de Los Venados, apasionados de su comida, adoradores de sus atardece res frente al malecón, de las “pulmo nías” (unos peculiares taxis), de la música de banda, sus mariscos y todo aquello que los hace ser, temporada tras temporada, más mazatlecos.

TODO BUEN PARTIDO COMIENZA Y TERMINA EN EL MALECÓN

Si bien los rituales de los deportistas antes de cada juego son estrictos, hay otros no tan estrictos pero sí muy diver tidos a cargo de los fans que asisten a los partidos. ¿Qué hacer en Mazatlán en víspera de un encuentro de béisbol? Los partidos son por la noche, por lo que hay que prepararse desde la mañana para no perder alguna de las nueve entradas.

PRIMERA ENTRADA
Los Venados y los siervos

Comencemos por el principio. Mazatlán significa “lugar de siervos y venados”; nadie dijo que jugaran béisbol, pero no es de extrañarse entonces que todos sean fieles seguidores del equipo y que éste lleve su nombre. Por mucho tiempo, Mazatlán ha sido la ciudad más importante del estado. Su pujante desarrollo económico se ve reflejado en su señorial y colorido centro histórico, el cual fue nombrado Patrimonio Histórico de la Nación en 2001 como prueba de una historia llena de home runs.

SEGUNDA ENTRADA
Mañana de clásicos

Después de una reconfortante noche y un delicioso café en el Hotel Luna Palace, nos dirigimos hacia el centro, el mejor lugar para conocer este puerto. Entre las joyas arquitectónicas que resaltan en Mazatlán se encuentra el Teatro Ángela Peralta, antes llamado Teatro Rubio, que es un hermoso edificio centenario cuya historia es tan tormentosa y brillante como la de las estrellas que en él se han presentado. Hoy es escenario de los eventos culturales más importantes de la ciudad, como el Festival José Limón que se realiza en abril, el Festival Sinaloa de las Artes, en octubre, y el Festival de Cultura de Mazatlán durante el mes de noviembre.

TERCERA ENTRADA
La Fuente de la Juventud

En el corazón de la ciudad se encuentran Los Portales de Canobbio. Desde 1899, este lugar ha sido conocido popularmente como La Fuente de la Eterna Juventud, ya que Luis Conobbio, el fundador, estableció ahí La Ita liana, la botica mejor surtida de la época que se hizo famosa por sus elixires que devolvían la belleza y recuperaban la juventud. Hoy es un museo-restaurante que lo transportará a esos tiempos.

CUARTA ENTRADA
Cuadrangular al pasado

No cabe duda que los ánimos se calientan conforme va pasando el día, los transeúntes se convierten en fanáticos y el ambiente se pinta de rojo. No deje de visitar el Museo Arqueológico, también en el centro histórico, el cual tiene una colección impresionante de vestigios encontrados en el sur de Sinaloa.

QUINTA ENTRADA
Bases por bola
La catedral Basílica de la Inmaculada Con cepción es sin duda otro tesoro. Empezó a ser construida en el año 1875 justo en el corazón del centro. A su alrededor, no menos importantes están la Presidencia Mu nicipal, el edificio de Correos y la Plazuela de la República. La Plaza Hidalgo es digna de conocerse con calma para disfrutar de sus librerías y bibliotecas. Una caminata por el Paseo Olas Altas es imprescindible también pues es una buena forma de conocer el Viejo Mazatlán. 

SEXTA ENTRADA
Lo mejor de la ciudad
Ya sea por su ambiente beisbolero o por cualquier otro motivo de viaje, lo mejor de la ciudad es definitivamente el malecón. Ahí verá pasar a locales y viajeros que compar ten historias, tradiciones y atardeceres frente al mar. No hay que olvidar que en el mes de febrero se lleva a cabo el Carnaval de Mazatlán, el cual se celebra desde 1898.

El malecón tiene cerca de 36 kilómetros, y si Los Venados ganaran la liga, se converti ría en la fiesta más grande frente al mar. Para los aficionados de hueso colorado, la fiesta puede durar uno o dos días enteros llenos de música y de la más rica comida. Este es el lugar ideal para festejar una victoria y comer mariscos al más puro estilo Sinaloa. Ahí compartirá la mesa con aficionados que esperan ansiosos el encuentro y platican de una sola cosa: béisbol.

SÉPTIMA ENTRADA
Y las gorras y banderolas?
Los camarones y las cervezas se disfrutan más portando el jersey y la cachucha de Los Venados. Puede adquirirlos en la tienda del estadio o en dos de sus sucursales, una de ellas está en las oficinas del equipo y la otra en La Gran Plaza. Con una banderola en la mano y una gorra bien puesta, será parte de un corazón enorme que late dentro del estadio.

OCTAVA ENTRADA
El famoso Estadio Teodoro Mariscal

El estadio de Los Venados tiene capacidad para 12 mil personas cómodamente sentadas. Después de varios antecesores, este estadio entró al juego en la temporada de 1962-1963.

Hoy lleva en su haber cinco series del Caribe. Aquí se encuentra el hervidero de la pasión de un pueblo frente al mar.

NOVENA ENTRADA
Vuélese la barda

No es lo mismo visitar una ciudad en cualquier momento del año que durante su evento más apasionado. Todo cobra sentido y la gente es más cercana. Gane o pierda el equipo, los restaurantes y bares se abarrotan, el malecón ni se diga, y en alguno de estos sitios como el Oyster’s Bar del Hotel Ramada, podrá vivir al máximo el ambiente pelotero y volarse la barda… toda la noche.

GUÍA DE VIAJE

HOTEL LUNA PALACE
Av. Camarón Sábalo s/n

LOS PORTALES DE CANOBBIO
Sixto Osuna y Constitución

MUSEO ARQUEOLÓGICO
Sixto Osuna 76

BASÍLICA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
Guillermo Nelson y Canizales s/n

ESTADIO TEODORO MARISCAL
Justo Sierra s/n Fracc. Estadio

SUCURSALES DE LA TIENDA DEL ESTADIO
Gutiérrez Nájera 821 Av. Reforma y Apolo

OYSTER’S BAR DEL HOTEL RAMADA
Av. Playa Gaviotas 100

ROUNDING THE BASES IN THE PACIFIC PEARL

How can a passion be expressed? What words or images could do justice to the enthusiasm of sports aficionados? More action and excitement could not be found in any other setting than the baseball field. The story goes that soldiers from U.S. ships docked at the port of Mazatlan in 1847 during the Mexican American War would play baseball to pass the time. Today, the home team, Los Venados (The Deer), continues making history and their success isn’t limited to the championship
titles that they win. Residents of Mazatlan are known as proud followers of Los Venados, food lovers and admirers of the sunset as it is seen from the boardwalk. The city’s unique pulmonia (open air) taxis, banda music, seafood and so much more are what make the people of Mazatlan proud to call themselves locals. The boardwalk covers about 36 kilometers and if Los Venados win the league title, visitors can expect to see the biggest seaside party ever. Die-hard fans take to the streets for up to two full days of music, the best food, beer and entertainment. Don’t miss the malecon, the best place to celebrate the victory!

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